jueves, 3 de marzo de 2016

MORIR EN SUDÁFRICA, DE ALBERTO VÁZQUEZ-FIGUEROA

Título: Morir en Sudáfrica
Autor: Alberto Vázquez-Figueroa
Editorial: Plaza & Janés
Nº de páginas: 258
Publicación: Julio 1998

SINOPSIS:

¿Hasta dónde puede llegar la codicia de los poderosos? La verdad es que da miedo solo de pensarlo. En esta novela, por ejemplo, un magnate naviero sudafricano se las ingenia para hundir sus propios barcos, sin importarle la pérdida de vidas humanas, para cobrar los seguros. Hay que verlo para creerlo, mejor dicho leerlo en esta historia apasionante. Por lo demás, Elliot Dunn, encargado de la investigación, no solo se las verá con el malvado magnate sino también con la infame política del apartheid.



Los lectores habituales de este blog saben de sobra que mi autor favorito es Alberto Vázquez-Figueroa. Yo pensaba que ya había leído todas sus novelas (salvo las primeras que publicó, que son difíciles de conseguir), con lo que no contaba es con que se me había quedado en el tintero una de las dos que publicó originariamente con el pseudónimo de Kimberley, afortunadamente, ya lo he solucionado.

Mi despiste se debe a que el título es muy parecido a otros que ha publicado y pensaba que ya había leído. Personalmente, me gustan mucho más sus primeras novelas y, más concretamente, las que están ambientadas en África.

En esta ocasión trata un tema que hoy en día nos resulta lejano, pese a que no hace muchos años todavía estaba vigente el aparheid en Sudáfrica. Intercaladas en la narración se transcriben las grabaciones de un preso condenado a muerte, perfectamente comparable a Nelson Mandela,

"Sentado sobre aquel mar de mierda, estornudando, con el tobillo hinchado y muerto de miedo y fatiga, añoré como nunca el tranquilo refugio de la mina y llegué a considerar que vivir en una eterna penumbra, a tres mil metros de profundidad, con poco aire y continuas explosiones, era lo más hermoso que podía ocurrirle a un hombre que había tenido la mala ocurrencia de nacer, como yo, negro en Sudáfrica."

Si bien el argumento central gira en torno al racismo del apartheid, la excusa para viajar a Sudáfrica es desmontar una trama de fraude en grandes navieras manejadas por un millonario que no duda en hundir sus barcos para cobrar el seguro correspondiente. Los investigadores son dos periodistas de ideología opuesta que unen sus fuerzas para publicar el artículo. Curiosamente, algunas de sus conversaciones están de plena actualidad casi 20 años después.

- Yo soy un informador -puntualizó Elliot extrañamente serio para lo que era su costumbre-. No un militante. Yo busco el fondo de los problemas y tú su apariencia política, que es a menudo la más engañosa de todas las apariencias. Los periodistas deben ser los notarios de la época que les toca vivir, no sus abogados o fiscales.
- No estoy de acuerdo. El periodismo debe ser sobre todo denuncia.
- Lo admito. siempre que se trate de una denuncia imparcial, no la que depende de tu propia ideología o la del órgano para el que trabajas. ¿O es que no había mucho que denunciar cuando los rusos invadieron Afganistán? Sin embargo, no leí una solo palabra al respecto en tu revista.

Por último, debo decir que este final me ha producido la misma sensación que cuando terminé de leer Tuareg. Con una simple frase aplicada a dos personajes completamente distintos el escritor consigue aplicar justicia, aunque sea literaria porque, al fin y al cabo: ¿A quién le importa?

En resumen, Vázquez-Figueroa me ha conquistado nuevamente, aunque reconozco que no soy nada imparcial. A pesar de ello, recomiendo al que se quiera aventurar con él que lo haga con alguna de sus primeras novelas. A mi solo me queda esperar por la siguiente: La barbarie.

10 comentarios:

  1. Sólo he leído "Mar de jade" y la verdad es que su lectura me gustó, así que no descarto leer alguno más de él.

    El tema en el que se centra la sinopsis de este también sale en una película que vi hace poco y se llama "Belle" por si te animas ;)

    Besitos

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    1. Gracias por la recomendación, tiene buena pinta.

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  2. Solo he leído un libro suyo y me gustó pero no me he animado a repetir y eso que todos sus libros me parecen atractivos
    Besos

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  3. Parece mentira, pero no he leído nada suyo, a ver si me paso por la biblioteca que tienen unos cuantos.
    Un beso

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  4. Solo he leído un libro suyo y me gustó mucho. A ver si me animo de nuevo. Éste tiene muy buena pinta.
    Besotes!!!

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  5. No he leído nada del autor y seguramente es para matarme. Después de leerte, sé que tengo que poner remedio.

    Besos

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  6. No es un autor que me llame la atención. No he leído nada de él.

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  7. Pues yo no he leído nada de este hombre y sé que tengo por aquí una de sus novelas (no recuerdo cuál), me la regalaron hace mil pero nunca me animo a leerla, oye, no sé porqué ...

    bsos!

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  8. Me gusta mucho el autor, he leído bastantes de sus novelas y siempre me encantan. Esta la tengo pendiente >.< Me han entrado más ganas tras leerte.
    No conocía tu blog y me quedo por aquí.
    Besos!

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  9. Este lo dejo pasar de momento =)

    Besotes

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