Título: Encuéntrame en el Cupcake Café
Título original: Meet me at the Cupcake Cafe
Autora: Jenny Colgan
Traducción: F. Blasco
Editorial: Ediciones B
Sello: B de bolsillo
Nº de páginas: 448
Publicación: Octubre 2013
Serie: 1º Cupcake Café
SINOPSIS:
Issy Randall tiene un novio guapo pero poco cariñoso; un cuerpo con muchas más curvas de lo que manda la moda; un empleo bien pagado pero aburrido; una pasión desenfrenada por la mejor repostería, y una notable habilidad para preparar las recetas de su querido abuelo Joe.
De repente se queda sin novio, sin empleo, con todos sus kilos y sus treinta y un años bien cumplidos. Pero Issy no es de las que se dejan vencer fácilmente, y decide que ha llegado la hora de intentar hacer realidad su sueño: montar un café especializado en cupcakes, esos irresistibles pasteles en miniatura que saben de maravilla y se derriten en la boca...
Pero las cosas no serán sencillas, ni en el plano empresarial ni en el de sus sentimientos.
Si te encantan los pasteles y no usas la talla cuarenta desde hace tiempo, entra en esta novela y disfruta de la amistad entre mujeres, y de una historia que demuestra que si eres valiente puedes conseguir lo que te propones.
He empezado el
mes del humor con 2 malas elecciones, tanto este libro como el próximo que reseño los tenía catalogados dentro del género chick lit, sin embargo, una vez que los he leído no sigo pensando lo mismo.
Al final he terminado buscando reseñas de esta novela para verificar si realmente me había hecho una falsa idea. Cinco o seis la califican como chick lit, y solo una de ellas hace el mismo comentario que yo: Encuéntrame en el Cupcake Café es una novela sentimental. A falta de una definición oficial del género me quedo con mi opinión personal, en este libro no está presente el ingrediente indispensable para considerarlo chick lit: el humor.
Como en otras ocasiones, el error ha sido mío por no ir directamente a la editorial, que es la que facilita la información. Ediciones B no cataloga sus libros dentro de un género pero podemos saber lo que nos vamos a encontrar dependiendo del sello que lo publique. Éste en concreto salió al mercado bajo el sello de Vergara; en el que los sentimientos, los lazos familiares, la amistad y el amor son los temas medulares de sus novelas, cuyo destinatario natural es el público femenino. Y eso efectivamente es lo que vamos a encontrar al leerlo. Es verdad que la portada y el comentario de Sophie Kinsella pueden llevarnos al engaño, pero para eso está el criterio del lector que, al terminar el libro, debe saber qué es lo que ha leído. El único reproche que le puedo hacer a la editorial está relacionado con las críticas que aparecen en la solapa de la sobrecubierta, la mayoría califican la novela como divertida, en mi opinión, no se corresponden con la que hoy reseño. Por el hecho de no ser triste no se tiene que convertir en divertida, existe el término medio.
La autora ya deja claro en su dedicatoria a quién está destinado su libro: "
Para todos los que relamen la cucharilla". Me encantan los libros en los que está presente el mundo de la cocina. En esta ocasión los protagonistas serán los cupcakes que tan de moda se han puesto últimamente en nuestro país. Lo mejor de todo es que la mayoría de los capítulos comienzan con una receta que podremos poner en práctica ya que son muy fáciles de hacer.
En un primer momento me costó engancharme a la historia porque no encajaba con el estilo de la autora. Abusa de la narración, con lo que pierde la agilidad que le podría dar el mayor uso de los diálogos, pero no por ella se me hizo pesada, simplemente no estoy habituada a ese estilo.
Issy decide hacer realidad su sueño de tener una cafetería donde poder dedicarse a su gran pasión, la repostería, tras ser despedida de su empresa. Su relación sentimental tampoco va viento en popa, piensa que se le está acabando el tiempo para formar una familia y por ello no duda en aceptar todas las condiciones que le impone su novio, pese a saber que no es el hombre ideal. Al mismo tiempo, su abuelo, que ha sido su padre y su madre, está ingresado en una residencia después de empezar a sufrir los primeros síntomas de la demencia.
El gran peso de la historia lo tendrá el Cupcake Café, con sus contratiempos y dificultades iniciales para luego ir haciéndose un hueco entre los habitantes de la zona. Sin embargo, también seremos partícipes de la relación que se establece entre las empleadas del Café, así como de sus relaciones amorosas. Por un lado está Pearl, madre de un niño de 3 años, que se debate entre su propia felicidad o el bienestar de su hijo. Por otro lado, Caroline, a la que su marido ha abandonado por una chica mucho más joven que ella. Estos 3 tipos de mujeres pueden parecer grandes tópicos, pero son perfectamente creíbles porque estoy convencida de que en nuestro círculo más cercano podemos identificar a alguna de ellas.
La parte romántica de la novela queda en un segundo plano y, en mi opinión, la autora no ha sabido repartir muy bien los tiempos en el paso de una relación a otra. Además, el final me ha parecido muy precipitado. Ya veremos cómo se desarrolla en
Navidad en el Cupcake Café.
El lado emocional está presente en las conversaciones de Issy con su abuelo, sin embargo, pienso que lo podía haber explotado un poco más. Por ejemplo, Joe tiene pérdidas de memoria pero siempre termina identificando a su nieta. Hubiera resultado más doloroso, pero mucho más creíble, que se olvidara de ella. Creo que ha querido plantear el problema de una manera un tanto dulce, como los cupcakes.
Aparte de las felicitaciones de Navidad, hacía años que no recibía ninguna carta escrita a mano. El correo electrónico era un invento genial, pero se perdía la emoción que sentía al abrir el buzón antiguamente. Hoy en día, la mayor parte de la gente hacía muchas compras por internet seguramente, pensaba Issy, para que al menos así les llegara de vez en cuando un paquete por correo.
Por último, termina con una serie de consejos para todo aquel que se quiera iniciar en el mundo de la repostería. Aprovecho para animar a todo el que tenga curiosidad, no es tan complicado como parece. Este punto lo encuentro perfectamente lógico teniendo en cuenta el argumento de la novela. Sin embargo, Jenny Colgan también incluye una nota sobre la boda de Lady Di y la de su hijo con Kate Middleton. Entiendo que este personaje ha calado hondo en el pueblo británico, pero sigo sin entender por qué la autora lo ha querido incluir.
Toda novela está dirigida a un tipo de público. A los que les gusten los libros en los que está presente el mundo de la cocina disfrutarán leyendo este y poniendo en práctica las recetas que aparecen. Para los que se identifiquen con la novela sentimental tal vez la consideren un poco light, cumple con el objetivo de entretener pero no aporta mucho más. En mi caso, me gustan las dos temáticas: a la primera le doy una nota alta, la segunda se queda con un aprobado.