
Título:
Vestidos de novia
Autora:
Laura Balagué Gea
Edición: LaFábricaDeCosasBonitas
Nº de páginas: 192
Publicación: Septiembre 2008
SINOPSIS:
Un crimen. Un taller de alta costura en la Barcelona de los sesenta. Laura Balagué nos conduce con ingenio por un laberinto de colores y texturas, brillos y volantes, plumas y abalorios para mostrarnos el reverso del glamour: las envidias, las frustraciones, la mediocridad. Un relato apasionante narrado con palabras precisas como puntadas por una aguda observadora de los conflictos personales, una original retratrista de las clases sociales y, sobre todo, una divertidísima contadora de historias.
Una de las cosas buenas que tiene
escribir un blog es que
te permite entrar en contacto con escritores y, cuando encima te sorprenden, ya ni se puede describir. Después de publicar la reseña de
Las pequeñas mentiras de Laura Balagué tuve la fortuna de recibir lo que ya considero
una de las joyas de mi biblioteca.
Vestidos de novia es el mejor regalo que le podían hacer a Laura Balagué por su cincuenta cumpleaños, su marido y sus hermanos decidieron publicarle esta novela con una tirada de 2000 ejemplares, y hoy yo tengo uno de esos que no se encuentran a la venta. Todo un lujo.
Lo primero que tengo que decir es que la edición es muy cuidada, algo muy difícil de conseguir en novelas autopublicadas y que ya quisieran para sí grandes editoriales, por eso, cuando algo está bien hecho hay que recalcarlo. No obstante, alguna tilde se ha omitido pero no resulta un inconveniente a la hora de leer. No sé si el color blanco ha sido buscado expresamente, pero es una perfecta alegoría de los vestidos de novia y el paisaje que aparece en la portada también tiene su explicación dentro de la novela.
Por la sinopsis podríamos pensar que estamos ante una copia de El tiempo entre costuras, novela que no he leído, pero ésta se publicó un año antes que la famosa obra de María Dueñas. Lo que es evidente es que la tela, los patrones y los hilos están presentes en la novela pero sin llegar a resultar demasiado pesado para el lector.
Laia le esperaba en la acera. Llevaba un vestido que Inés le había descrito, pero que Lucas no había conseguido imaginar. Lo de "con botones chiquititos de arriba abajo", a Lucas le había sugerido una sotana, nada que ver con el aspecto radiante de Laia con ese vestido aparentemente sencillo. De manera que ese era el color lavanda; bien, en cuanto descubriera cómo era el verde agua y el color melocotón podría hablar de modas con Inés.
Lo original de esta novela, o relato, puesto que es muy breve, es que cada uno de los capítulos tiene el nombre de un santo, bien haciendo referencia al personaje que tiene protagonismo en él, o al patrono de una profesión, o simplemente dando nombre a alguna de las calles de Barcelona por las que podremos pasear.
En el primero de ellos asistiremos a una boda en la que se espera a la novia y no termina de llegar, él único que aparece es un hombre con gabardina que no trae buenas noticias. Después de empezar por el final de la historia la autora nos explica cómo ha sido la vida de la novia, Inés, hasta llegar al día de la boda: su incorporación al taller, su noviazgo, su éxito profesional.
En la dedicatoria del libro Laura me indicaba que deseaba que disfrutara paseando por las calles de Barcelona pero lo he hecho muchísimo más al ver cómo describía una época: los años 60. No solo por la ropa característica de esa década, sino por personajes como Balenciaga, Grace Kelly o Juan XXIII pero, sobre todo, por retratar la forma de vida de entonces que es tan distinta a la de ahora. Aunque también hay sentimientos que tienen cabida en cualquier período como la envidia, la maldad y la manipulación.
El único inconveniente que le podría poner es que me ha parecido muy corta, creo que es una historia que da mucho juego para poderla hacer más extensa. Al comentarlo con la autora me ha reconocido que es algo que ya le han dicho pero que esa es su forma de escribir. Después de pensarlo reconozco que tiene razón, si es el sello que la caracteriza (y ya me gusta cómo escribe) no tiene por qué cambiarlo.
Solo puedo terminar diciendo que me siento muy halagada por haber podido leer este libro y que, si aún no te has acercado a la obra de Laura Balagué, no dudes en hacerlo, es concisa pero segura, todo un acierto.